jueves, 11 de junio de 2026

The past.


 


El pasado, ya no tiene nada que ofrecerme, esa frase me he repetido muchas veces, y hoy por fin lo creo. Aunque, no niego que a veces voy a él, y me da gusto saber que nunca más va a volver, que lo que pasó, ya quedo atrás. 

Está sonando hielo de valgur, hacía mucho que no la escuchaba, y sin querer queriendo me llevo a esa época de la prepa en donde solo me quería enamorar, porque ingenuamente creía que la vida solo cobraba sentido cuando uno amaba a otra persona… aunque, hoy si creo que la vida cobra más sentido cuando elige amar, pero no a un ser opuesto eh, si no al vecino, al señor que te saluda todas las mañanas, a la señora del pollo que te da una rebaja, las tardes frente el atardecer, el sonido del viento moviendo los árboles, el reflejo del sol en el cielo, la risa de unos niños pequeños, las sobremesas que hacen tu hermana y tu mamá, la emoción de tu papá porque se acaba de enterar que te vas a casar…

“El pasado ya no tiene nada que ofrecerme” es mi deseo diario de aprender, de luchar, de continuar, de vivir plenamente y no volver a mirar hacia atrás. Hay muchas cosas bonitas en mi vida, hay tanto amor en mis días, y es con mi presente con quien quiero estar. Vivir, vivir ahora, sentir, sentir ahora, tocar, tocar ahora, eso, eso es lo que realmente importa.